| 1 cuota de $33.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $33.900,00 |
| 2 cuotas de $20.253,55 | Total $40.507,11 | |
| 3 cuotas de $14.062,85 | Total $42.188,55 | |
| 6 cuotas de $8.017,91 | Total $48.107,49 | |
| 9 cuotas de $5.962,63 | Total $53.663,70 | |
| 12 cuotas de $5.017,20 | Total $60.206,40 |
Tras un devastador accidente de coche en el que muere su esposa, Ogi despierta en el hospital para descubrir que esta atrapado en su propio cuerpo y bajo los cuidados de su suegra, que llora la perdida de su unica hija. Aislado, abandonado por quienes antes lo rodeaban, el mundo de Oghi se reduce a la habitacion en la que yace y a sus recuerdos de su pareja, una mujer sensible que encontraba consuelo cultivando el jardin de su casa. Sin embargo, mientras Ogi permanece solo y paralizado, algo inquietante sucede tras las cuatro paredes de su habitacion: dia tras dia, su suegra remueve la tierra del jardin, arrancando lo que su hija habia plantado con tanto esmero y cavando, con una calma perturbadora, agujeros cada vez mas hondos, como si buscara el fondo de un pozo invisible. En ese jardin que antes florecia, ahora germina otra cosa: el silencio, la sospecha y la venganza. El pozo es una novela psicologica inquietante y poetica que se desliza con precision quirurgica hacia la oscuridad. Una historia sobre lo que dejamos sin decir y lo que puede hacernos cavar nuestra propia tumba. Considerada una de las autoras mas destacadas de la literatura coreana contemporanea, Hye-young Pyun ha sido reconocida con los galardones mas prestigiosos de su pais. Su prosa inquietante y sofisticada ha conquistado tambien al publico internacional, y El pozo, distinguida con el Premio Shirley Jackson a la mejor novela de terror psicologico, confirma su lugar como una voz unica, original e imprescindible en el panorama literario actual. EL FENoMENO COREANO QUE NO TE DEJARa DORMIR. Ganadora del Premio Shirley Jackson a mejor novela de terror psicologico. Tu cuerpo es tu carcel. Tu mente, el carcelero. Y si sobrevivir es el verdadero castigo?
